Foto: Diario de Madrid, CC BY 4.0

  1. Define el objetivo. ¿Cohesión de equipo, impacto en una causa concreta, aprovechar capacidades profesionales (voluntariado de competencias)? Cada objetivo pide un formato distinto.
  2. Elige el formato. Las campañas abiertas (recogidas, limpiezas…) admiten grupos grandes con poca preparación; los programas a medida con una entidad requieren más coordinación, pero dejan más impacto.
  3. Habla con la entidad con antelación. Las acciones corporativas suelen necesitar entre 4 y 8 semanas de preparación: permisos, seguros, materiales y monitores.
  4. Presupuesta. Muchas ONG piden una aportación para cubrir costes de la jornada (por ejemplo, LIBERA publica un precio base para recogidas corporativas).
  5. Mide y cuenta. Pide a la entidad los indicadores de la actividad (kilos recogidos, personas atendidas…) para tu memoria de sostenibilidad.

Redes útiles: Voluntare y la guía de voluntariado corporativo de FEVOCAM.