Lo esencial
- Un espacio con mesas, enchufes y buena luz: centros culturales, bibliotecas, asociaciones vecinales o makerspaces.
- Personas reparadoras voluntarias: electrónica y pequeños electrodomésticos, costura, bicicletas, muebles e informática son las especialidades más demandadas.
- Herramientas básicas: destornilladores de precisión, polímetro, soldador, máquina de coser, bomba y llaves para bicis, pegamentos y cinta.
- Un registro de lo que llega y si se repara: ayuda a medir el impacto y a mejorar.
- Café (o té). El nombre no es casual: la espera es parte del encuentro.
Cómo funciona una sesión
- Recepción: la persona explica qué le pasa al objeto y firma unas normas sencillas (la reparación es gratuita, se hace con la persona y no hay garantía).
- Diagnóstico y reparación en la mesa de la especialidad correspondiente.
- Registro del resultado: reparado, reparable con una pieza o no reparable.
Dale visibilidad
Regístrate como Repair Café en repaircafe.org para aparecer en el mapa internacional (del que salen los datos de esta web) y acceder a materiales de la fundación. Una buena fecha para estrenarse es el Repair Day (tercer sábado de octubre) o la Semana Europea de la Prevención de Residuos (finales de noviembre).
Para empresas
Un Repair Café también puede ser una acción de voluntariado corporativo: los perfiles técnicos de la plantilla aportan sus conocimientos en sesiones abiertas al barrio.